lunes, 11 de diciembre de 2017

Corrección texto ESE CHICO

Texto corregido para 4º ESO curso 2017-8
TEXTO
Ese chico
Ese chico no se me va de la cabeza. Hablo del muchacho que presenció sin hacer nada la agresión de la adolescente ecuatoriana en el tren. Hemos visto una y otra vez la espeluznante escena y verificado su pasividad, la bochornosa y patética manera en que se esforzaba en mirar para otro lado. Y digo bochornosa porque, al verlo, sentías vergüenza ajena y piedad por él; y también la enorme inquietud de preguntarte qué habrías hecho tú en su lugar.
Ese chico es otra víctima del energúmeno. En su miedo paralizador es probable que influya su condición de inmigrante. Él mismo ha declarado que estos ataques racistas son bastante comunes, y eso va creando un sentimiento de inseguridad, de fragilidad. Va comiéndote por dentro y haciéndote más vulnerable a la intimidación, más entregado a la derrota. A la propia humillación de tu cobardía. Pero es que, además, sin duda era peligroso enfrentarse a ese tipo (yo tampoco entiendo por qué el juez no encarceló a alguien tan feroz). Es peligroso oponerse a los violentos, de ahí el mérito de quienes lo hacen. Por una de esas elocuentes coincidencias del azar, el vídeo del ataque en el tren se hizo público al mismo tiempo que la historia de Daniel Oliver, el héroe de 23 años que murió de un golpe por socorrer a una chica. He aquí otro caso estremecedor que vuelve a picotearte las entrañas: ¿serías capaz de actuar como Daniel? Esa duda es inherente a la condición humana, la duda de los propios límites, la incertidumbre sobre el fondo más extremo de uno mismo: allí, en lo más hondo, ¿qué pesará más, el miedo o la propia dignidad? ¿Habrías escondido a un judío en la Alemania de Hitler? Ojalá la vida no nos ponga en una de esas situaciones límite, porque podemos reaccionar como el chico del tren. Y no sé si el pobre será capaz de superarlo.

COMENTARIO

Nos encontramos ante un texto de opinión, de carácter argumentativo, escrito por  Rosa Montero y publicado en el diario El País en octubre de 2007. La periodista escribió este texto con motivo de un suceso de reciente actualidad en ese momento (un caso de agresión racista en un tren) que tuvo mucha repercusión en los medios de comunicación.

Rosa Montero no centra su artículo en el agresor, ni tampoco en la víctima, sino en otro  chico, también inmigrante, que presenció los hechos sin hacer nada. Trata de que reflexionemos sobre las razones por las “Ese chico” actuó de esa manera y de que nos cuestionemos qué habríamos hecho nosotros en su lugar.
El texto está dividido externamente en dos párrafos y presenta una coherencia evidente, que se manifiesta lingüísticamente en la presencia de distintos mecanismos de cohesión que ahora vamos a analizar, y que afectan a los distintos niveles de la lengua.

En el nivel gramatical, podemos hablar, en primer lugar, de la deixis. Encontramos una clara presencia de la deixis extratextual, pues la autora se hace presente en el texto a través de la primera persona del singular (“yo tampoco entiendo…”) y también hace presentes a los lectores del artículo, a los que se dirige directamente a través de la segunda persona del singular (“qué habrías hecho tú en su lugar”) o incluyéndose junto con ellos en formas de la 1ª persona del plural (“Ojalá la vida no nos ponga en una de esas situaciones”). Esta deixis extratextual, también llamada social porque hace referencia a los participantes del acto comunicativo, concede al texto un carácter claramente subjetivo.

También son numerosos los casos de deixis textual: encontramos elementos que señalan o hacen referencia a otros presentes en el propio texto, que o bien han aparecido antes (anáfora) o bien van a aparecer después (catáfora). Funcionan como elementos anafóricos en este texto varios pronombres personales en función de CD (“al verlo” en la línea 4, que se refiere al modo en que el chico se esforzaba en mirar para otro lado; “el mérito de quienes lo hacen” en la línea 13, que se refiere a enfrentarse a los violentos; “será capaz de superarlo” en la línea 22, que se refiere al hecho de haber reaccionado de esa manera tan cobarde, etc.); algunos pronombres personales tónicos (“piedad por él” o “Él mismo” en las líneas 5 y 8, respectivamente, que se refieren ambos a “ese chico”); numerosos pronombres relativos (“el muchacho que presenció sin hacer nada…” en la línea 1, “la patética manera en que se esforzaba…” en la línea 2, “el héroe de 23 años que murió…” en la línea 15, “otro caso estremecedor que vuelve a picotearte…” en la línea 16, etc.); varios determinantes posesivos (“en su miedo…” o “en su condición de inmigrante”, en las líneas 7 y 8, que hacen referencia nuevamente a ese chico); un pronombre demostrativo neutro (“y eso va creando un sentimiento de inseguridad” en la línea 9, que hace referencia al hecho de que los ataques racistas sean bastante comunes); un adverbio deíctico (“de ahí”, en la línea 13, que se refiere a que es peligroso oponerse a los violentos); y la locución adverbial “He aquí” (en la línea 16), que tiene un carácter claramente deíctico y que en este caso sirve para llamar la atención de los lectores sobre algo a lo que acaba de hacer referencia (el caso de Daniel Oliver).

Más raros son los casos de catáfora en el texto, aunque podríamos poner como ejemplo el adverbio “allí” en la línea 19, que se refiere a “en lo más hondo”, y el pronombre interrogativo “qué” en la misma línea, que adelanta a “el miedo o la propia dignidad”. El hecho de que el texto comience con un sintagma nominal precedido de un determinante demostrativo (“Ese chico”) también podría considerarse como un caso de catáfora, pues no sabemos a quién se refiere la autora hasta que un poco después nos aclara que habla “del muchacho que presenció sin hacer nada la agresión”. Rosa Montero utiliza a propósito este mecanismo para darle cierto aire de suspense tanto al título, como al comienzo de su artículo. En cuanto a la elipsis, en este texto hay bastantes casos de sujeto elíptico (“[Yo] Hablo…”, “[Nosotros] Hemos visto…”, “Y [yo] digo…”), algún otro caso de elipsis nominal (“[un sentimiento] de fragilidad”) y también varios de elipsis verbal: “y [hemos] verificado su pasividad…”, “[sentías] la enorme inquietud de preguntarte…”, “¿serías capaz de actuar como Daniel [actuó]”, etc. En algunos casos, la elipsis nominal hace que se sustantive un adjetivo, cobrando así más relevancia éste: “los violentos”, “el pobre”.

Por último, dentro del nivel gramatical, cabe hablar también de la repetición de ciertas estructuras. Por una parte, se repite el sintagma nominal que da título al texto (“Ese chico”) al comienzo de los dos párrafos, con lo que se consigue dar una mayor unidad al texto y a sus dos partes. Sin embargo, como se repiten las mismas palabras, más que de un paralelismo sintáctico, podríamos hablar de un caso de repetición léxica. La misma estructura sintáctica se repite, por ejemplo, en las líneas 10-11 del texto: “haciéndote más vulnerable a la intimidación, más entregado a la derrota. A la propia humillación de tu cobardía.”

En el nivel léxico, podemos comenzar analizando los casos de repetición léxica. Además de la palabra “chico”, como acabamos de decir, se repiten también otros términos en distintos lugares del texto (bochornosa, miedo, límites, tren, duda, peligroso…), pero la autora tiende más a sustituir las palabras por otras con significados parecidos o equivalentes que a repetir los mismos términos. Por ello, es mucho más significativa en este texto la reiteración semántica que la léxica.

Son numerosos, por ejemplo, los casos de sinonimia: “chico”, “muchacho” y “adolescente”; “espeluznante” y “estremecedor”; “bochornosa” y “patética”; “miedo” y “cobardía”; “duda”, “inquietud” e “incertidumbre”; “agresión” y “ataque”; “inseguridad” y “fragilidad”; “humillación” y “vergüenza”; “enfrentarse” y “oponerse”, etc. También hay varios casos de sustitución por expresiones que en este contexto se refieren a lo mismo (sinonimia referencial): por ejemplo, al agresor se refieren las expresiones “el energúmeno”, “ese tipo” y “alguien tan feroz”, mientras que al testigo de los hechos aluden otras como “ese chico”, “el chico del tren” o “el pobre”. Y encontramos asimismo algún caso de sustitución por proforma léxica: por ejemplo, en “de ahí el mérito de quienes lo hacen”, el verbo comodín “hacer” está sustituyendo a la acción “oponerse a los violentos”, que había aparecido inmediatamente antes.

Algunas palabras y expresiones del texto se vinculan o relacionan entre sí precisamente por tener sentidos opuestos: por ejemplo, ante una de estas situaciones límite, la reacción puede ser de “pasividad”, “no hacer nada” y “mirar para otro lado”, o, por el contrario, “enfrentarse”, “oponerse” y “socorrer” a la víctima; sufrir una “derrota” o convertirse en un “héroe”. En definitiva, puede pesar más “el miedo” o “la propia dignidad”, que en este texto funcionan como términos opuestos.

También se establecen entre algunas palabras del texto relaciones de hiperonimia: por ejemplo, el hipónimo “ecuatoriana” se sustituye más adelante por el hiperónimo “inmigrante”, el hiperónimo “sentimiento” se sustituye a lo largo del texto por muchos hipónimos, todos ellos con connotaciones negativas (“miedo”, “inseguridad”, “fragilidad”…); también aparecen en el texto varios cohipónimos del hiperónimo “persona de edad no muy avanzada” (chico, chica, adolescente, muchacho…).

En cuanto a los campos semánticos, es evidente el predominio de palabras relacionadas con la violencia. Por una parte, aparecen varios sustantivos que se refieren a actos violentos (agresión, ataque, golpe), otros que se refieren a quienes son o han sido con frecuencia víctimas de esa violencia (víctima, ecuatoriana, inmigrante, judío), a quienes deben juzgar esos actos (juez) o a quienes se atreven a socorrer a las víctimas (héroe), y muchos otros que aluden a los sentimientos que experimentan esas víctimas (miedo, fragilidad, inseguridad, intimidación, humillación, cobardía…). También aparecen varios adjetivos, de carácter muy negativo, con los que la autora se refiere a quienes ejercen la violencia (violentos, racistas, peligrosos, feroz, energúmeno) y a los actos violentos en sí (espeluznante, estremecedor). Y, por último, también hay verbos que designan las acciones que se pueden llevar a cabo para combatirla (enfrentarse, oponerse, socorrer) y las consecuencias que éstas acciones pueden tener (murió). Otro campo semántico presente en este texto tiene que ver, más que con el tema del texto, con la intención de la autora, que no es otra que remover nuestra conciencia y hacernos pensar en nuestros límites: es muy fácil juzgar a ese chico, pero, ¿estamos seguros, realmente seguros, de que nosotros no habríamos hecho lo mismo? Por ello, encontramos en el texto palabras relacionadas con esa incierta cuestión (duda, incertidumbre, inquietud) que subyace en el interior de todos nosotros (que nos “picotea” las entrañas, el fondo más extremo de uno mismo, en lo más hondo).

Los marcadores discursivos no son muy relevantes en el texto. Predominan claramente los textuales de adición, que se limitan a sumar ideas a otras anteriores: “Y digo…” (línea 4), “Y no sé…” (línea 21), “y también…” (línea 5), “además” (línea 11)… Aparece también un marcador adversativo en la línea 11 (“Pero es que...”), aunque en realidad no sirve aquí para contraponer dos ideas o enunciados presentes en el texto: el enunciado encabezado por “Pero” se opone más bien al hecho de que critiquemos a ese chico, y no a las oraciones anteriores del texto, que tienen la misma finalidad que ésta: tratar de justificar el comportamiento del muchacho. En cuanto a la locución “de ahí” de la línea 13, que comentamos anteriormente por su valor claramente anafórico, funciona en este texto como conector consecutivo: es muy peligroso enfrentarse a los violentos y, en consecuencia, quienes lo hacen merecen ser dignos de admiración. Hay otras conjunciones en el texto de tipo causal (“porque” aparece en las líneas 4 y 21), pero establecen más bien relaciones entre proposiciones que entre enunciados, por lo que su carácter no es supraoracional.
También hay en el texto un marcador con función pragmática, que le sirve a la autora para insistir en la certeza de lo que está diciendo y resultar así más convincente: “sin duda era peligroso” (línea 11).

Podemos concluir este comentario diciendo que la coherencia textual está garantizada en este texto por la presencia de numerosos mecanismos de cohesión en todos los niveles, teniendo especial relevancia los elementos deícticos y las reiteraciones de tipo semántico. Rosa Montero recurre a un sinfín de términos que insisten una y otra vez de modo efectivo sobre las ideas que quiere transmitirnos y de esa manera consigue su propósito: que empaticemos con las víctimas de la violencia, que experimentemos por un momento todo lo que ellos sienten (miedo, humillación, inseguridad…) y que dudemos de dónde están nuestros propios límites antes de juzgar la supuesta cobardía de los demás.

lunes, 27 de noviembre de 2017

Tareas narración final noviembre.

Para tarea Diario 2ºESO curso 2017-8

Para la semana que comienza el lunes 27 de noviembre, además de la realización del diario, los días que seleccionéis, debéis incluir lo siguiente:

ESCRITURA TIPO TELEGRAMA.

Tenéis que escribir algo tipo peli de indios, por ejemplo "hoy no ganas de nada, rollo patatero, amigos esperarme para ir cine, habitación desordenada y padres

MENSAJE GUARDADO.

Imaginad que vais a guardar dentro de una caja o botella que alguien abrirá dentro de muuuchos años, una hoja en la que vais a contar, de forma breve, algo de vosotros, lo más característico, lo que creéis que os define, para que quien lo lea se haga una idea de vosotros.

Procurad ser lo más sinceros posible, alguna exageración vale, pero no os paséis; nada de supermanes, héroes o millonarios seductores. ¿Que no sabes lo que significa seductor?, pues míralo en el diccionario, vaguete (baguette es una barra de pan, eso no)

DESCRIPCIÓN DE UNA MÁQUINA.

Acabáis de fabricar una máquina u objeto único en el mundo: qué sería, que haría...Debes describirla lo mejor posible, tanto la forma, materiales, qué hace, cómo funciona...

Por ejemplo: una máquina que descubre las mentiras, que anticipa algo que va a suceder, unas gafas especiales...Ya sabéis que no podéis utilizar los ejemplos que os pongo a no ser que le añadáis variaciones.

martes, 21 de noviembre de 2017

Tabla de multiplicar

Curso 2017-8

Diario 2º ESO

Vais a inventar una tabla de multiplicar al modo de Gianni Rodari:
[...]
tres por uno, concierto gatuno
tres por dos, peras con arroz
tres por tres, salta al revés
tres por cuatro, vamos al teatro
tres por cinco, pega un brinco
[...]
Yo creo que a partir de este ejemplo me entenderéis. A  ver esos creadores que lleváis dentro.

viernes, 17 de noviembre de 2017

Frase célebre.

Curso 2017- 8  2º  ESO

Ahora suponed que estáis leyendo un libro -o una revista o periódico, que también existen - y leéis una frase que os gusta, la apuntáis y reflexionáis acerca de ella: por qué os gusta, en qué os hace pensar...

Vamos, lo que se dice meditar en ella sin dormirse. La anotáis en el diario y hala, a darle al caletre. Por cierto, como no sabréis lo que significa esa palabra, pues ya de paso me la buscáis, que lo preguntaré, palabrita del yo.

¿Que dónde podéis encontrar frases célebres o pensamientos enjundiosos?. Ay, qué pregunta...Buscad, en vuestra cabeza, creadla vosotros y convertidla en vuestra frase célebre, que pensar "ensanchece" el espíritu, la mente, etc.




lunes, 6 de noviembre de 2017

Recuerdo y creo

2º ESO diario.

Tareas para la semana del 6 al 10 de noviembre.
MENSAJE EN UNA BOTELLA

Vamos a seguir un poco más con nosotros mismos, como antes hicimos con los relatos de miedo; hablar de nosotros, aunque sea no del todo cierto, pues tampoco es mentir, es lo que tiene dedicarse al arte de la palabra. Pues eso, vamos a dedicarnos a ese noble arte.

Esta tarea consiste en pensar qué escribiríamos de nosotros que nos gustaría poner por escrito en un papel y guardar en una botella. A CONTINUACIÓN, se lanza al mar y al cabo del tiempo, alguien, por ejemplo vosotros, encontráis en una playa este verano, cogéis la botella y...

No quiero mentiras: ni supermanes, ni supernada. Se trata de definirme, contar algo que me defina en plan autobiográfico, y ahora dejamos de lado las metáforas.
Tal que así Por si un día perdiera la memoria, o vete a saber, he decidido poner en esta botella un mensaje contando quién y cómo soy, qué me gusta...

Si no se os ocurre nada, otra alternativa podría ser que al abrir la botella... no, un genio no sale, sale una carta de un pirata de hace más de 300 años. ¿Qué habría escrito? ¿Quién era?. Te puedes inventar algunos datos de su biografía, tomados de internet, vidas de piratas, porque claro, estamos en el mar.

LOS CALZONCILLOS ASESINOS

Ahora la tarea consiste en poner en vuestro diario el argumento de una película que habéis ido a ver al cine, un libro que estáis leyendo...o incluso un guión cinematográfico que estáis escribiendo...Vale cualquier excusa para justificar por qué lo contáis en vuestro diario.
En no más de 9 líneas debéis contar el argumento. El título tiene que ser el que os he dado, a ver qué se os ocurre, algo original, sorprendente...SI no tenéis muy claro lo que es un argumento, lo podéis preguntar el lunes.
No hace falta que os diga lo que no quiero. El título existe, no en película, claro, pero prefiero que no lo busquéis hasta no ver lo que se os ocurre a vosotros, luego podéis mirar.

SUSPENSE.

Vais a escribir una situación que os haya hecho sentir miedo, sólo un poquito, que luego tengo pesadillas, algo inexplicable...que os ha sucedido, os ha contado alguien, inventada...Podéis inspiraros en alguna leyenda, cuento, leer algo primero en internet... Lo importante es que sea verosímil, ya os conté lo que significa esa palabra. Si es de una película, Saw y bobadas semejantes noo. Sangre en plan chorro y demás casquería producen repugnancia, asco...pero desasosiego, temor, susto...eso es un arte. Pero ya de este tema habéis practicado la semana pasada.


lunes, 30 de octubre de 2017

miedo_puerta

Curso 2017-8

Diario 2º ESO
Aquí tenéis una puerta. Dónde está, qué hay detrás...tenéis que crear un relato, breve, que pueda suceder detrás de esa puerta.Y ya podéis ir creando una historia de miedo, que se acerca el día de Todos los Santos. De mucho miedo. Por ejemplo, si os fijáis en la otra fotografía, la del reflejo del agua, hacia el centro derecha se ve ...lo que queráis, como un espíritu.. que reposa y espera...Porque lo que da más miedo es lo que puede suceder donde menos lo esperamos.



Pinchad aquí y luego me contáis.ES DIVERTIDO ¿O NO?
Aquí tenéis la imagen de un pájaro de esos que dan miedo o no pero aparecen siempre en esas pelis. Podéis convertirlo en personaje de relato.

viernes, 27 de octubre de 2017

Miedo.

2ºESO Diario

Bueno, pues aprovechando que se acerca el día de Todos los Santos, hallowen para los americanos, pues vamos a crear un brevísimo relato de miedo, terror...que no debéis olvidar que debe formar parte del diario y su redacción debe estar justificada. Aquí ya muuucho susto, no un poquín como en la anterior actividad del 24.
Ojo, nada de litros de sangre y tripas, noooo.
Os regalo un ejemplo, que de todas formas comentaremos en clase.

Dicen que estoy loco, dicen que mi cabeza no funciona....pero os aseguro que mi transformer, que guardo de recuerdo desde que era niño y decora mi despacho, me atacó una noche, justamente la noche de todos los santos. Su mirada era de odio...Me gritaba "ahora yo te destrozaré y tú no podrás reconstruirte, como yo..."
La puerta está cerrada con llave, le ventana tiene una gruesa reja para que no entre aquí. Pero sé que conseguirá entrar esta noche de todos los santos. El año pasado ya casi lo hizo.

Os propongo otra opción:
En esta casa, escondida en una perdida ladera, en la linde del bosque negro ocurrieron unos terribles hechos que no me atrevo a contar. Pero sé que debo hacerlo.....
Hala, a seguir....